No más plástico: Dolor en el mar

en Actualidad/Home

Dejar de usar plástico se vuelve urgente, más si sabemos que anualmente 1 millón de aves y cien mil mamíferos mueren a causa de la ingesta de plástico. Necesitamos cambiar nuestros hábitos ahora. ¡La actriz Juanita Ringeling nos entrega importantes consejos!

Una ballena azul abre su boca y traga todo el plástico que se encuentra en el mar, mientras aves marinas llevan en su estómago más plástico que comida. En las costas de la Patagonia, una población de elefantes marinos –la foca más grande del mundo– vuelve al fiordo austral en Tierra del Fuego y se encuentra con bolsas de basura mientras descansan. No se trata de ficción; lo primero se ve en el documental “A plastic ocean”, disponible en Netflix, y la segunda realidad en un viral de Wildlife Conservation Society-Chile (WCS). En los últimos 10 años produjimos más plástico que todo el siglo pasado; por lo mismo, no debería llamarnos la atención ver aguas cubiertas de plástico. Recordemos que producimos 456 kilógramos al año por persona y gran parte llega al mar, produciendo a la larga la muerte de miles de especies.

Greenpeace confirma que anualmente 1 millón de aves y 100.000 mamíferos mueren a causa de la ingesta de plástico. Al menos 267 especies son afectadas directamente por su consumo, dentro de ellas, 86% de todas las especies de tortugas, 44% de especies de pájaros marinos y 43% de las especies de mamíferos marinos. Particularmente, aves y tortugas tienden a confundir bolsas plásticas con presas.

Del total de basura presente en los océanos, entre el 60% y el 80% corresponde a plásticos en diversos formatos. Para el 2050, si se continúa este patrón de contaminación, se ha pronosticado que exista más masa de este material que de peces en los océanos. Pensemos que sólo las bolsas plásticas demoran aproximadamente 300 a 500 años en desintegrarse. El mar nos importa por diversos motivos; uno de ellos es que la mitad del oxígeno que respiramos proviene del océano.

¿Noticias positivas? Desde el Estado chileno surgió la Ley de Fomento al Reciclaje, una norma que establece que todos los productores o importadores de productos prioritarios deben hacerse cargo de los bienes una vez que terminan su vida útil. A su vez, el año pasado, la presidenta Michelle Bachelet anunció que el gobierno envió un proyecto de ley que prohibirá el uso de bolsas plásticas en ciudades costeras. ¡Avances!

Soledad Acuña, vocera de la campaña anti-plásticos de Greenpeace Chile, pide que reduzcamos el consumo de plástico doméstico. “Se puede lograr generando consciencia, primero en las cadenas de supermercados y retails, que en cada compra nos entregan material plástico que demora 400 años en degradarse. Esto significa que, cada una de esas bolsas que llevamos a casa, contamina generaciones de generaciones en la Tierra”. Destaca que los ciudadanos debemos exigir que no haya más bolsas plásticas en los comercios de todo Chile y, a la vez, elegir productos que tengan un trazado industrial amigable con el medioambiente y que estén comercializados con materiales nobles como papel, cartón, tela, entre otros. Y cuando camines por la playa, ¡limpia todo lo que veas a tu paso!

DESAFÍO CERO PLÁSTICO

Hace unas semanas la actriz Juanita Ringeling, conocida por su apoyo a causas ecologistas, comenzó el Desafío Cero Plástico en su Instagram @juana.ringeling, y quisimos unirnos. Porque llegamos a un punto crucial en la humanidad, no tenemos tiempo para dudar si comprometernos con el medioambiente. “Creo que si nos detenemos a pensar un minuto nos damos cuenta lo ilógico que es el ciclo del plástico. Para producir este material, casi imperecedero, ocupamos recursos valiosos y generamos una alta huella de carbono. Pero la mayoría de las veces terminamos ocupando el plástico sólo por unos segundos. Es decir, el costo del producto es mayor que su beneficio. Seguimos viviendo en la falsa burbuja de la comodidad y los bajos precios”.

Juanita nos recuerda que el plástico es más caro de lo que pensamos y que los gases invernaderos asociados a su producción están acidificando al océano de manera galopante. “Estamos envenenado al pulmón de la Tierra, y además lo estamos ocupando de vertedero. Hoy el microplástico navega nuestras aguas siendo una especie de imán de elementos tóxicos, como el mercurio y el cromo. Mas de 100 especies marinas lo ingieren, nosotros comemos pescado; nos estamos envenenando a nosotros mismos”.

Como una experta en el tema, en palabras simples, destaca que la Tierra y sus kilómetros cuadrados no son un recurso renovable. Es decir, la basura está acumulándose en alguna parte, aunque no la veamos. “¡Sólo pensemos que la primera escobilla de dientes producida en el mundo sigue dando vueltas por ahí! Es realmente ilógico ocupar este material como un bien desechable, cuando realmente NO lo es”, apunta.

¿Cómo llegaste a participar en el Desafío Cero Plástico?

Frecuentemente me impongo diferentes desafíos, este me lo había puesto un par de veces, pero esta vez decidí compartirlo en mis redes y hacerlo más profundo. Para mi sorpresa encontré muchas personas interesadas en aprender. No toda la información parece estar a la mano, y las empresas y servicios dificultan esta cruzada de vivir con menos plástico. Nos transformamos rápidamente en una pequeña comunidad donde se pasan datos, inquietudes, ideas y pequeños emprendedores salen a la luz con buenísimos productos sustentables.

En tus historias de Instagram cuentas sobre el kit clave para salir.

El primer paso en este desafío es evitar el plástico de un solo uso e incorporar la idea de que este no es un material desechable y, por tanto, tenemos que andar con nuestro kit de productos reutilizables que nos permitan rechazar esos plásticos. Lo del kit es muy simple. Cada cual lo arma con lo que tenga a mano, con los productos y creatividad que quieran. Hay ciertas cosas básicas y el mío se compone de lo siguiente: bolsa reutilizable de algodón (no TNT), contenedor para bebidas calientes y frías, y cubiertos. Los míos son unos plásticos que me dieron hace mucho tiempo en un restaurante. Jamás los saco de mi cartera. Pueden ser los de tu casa, esos sets de madera o bamboo. ¡Y sin bombilla por favor!

¿De qué se trata la segunda semana?

Es un proceso de profunda concientización. Se eligen tres días donde escribimos una lista detallada de todos los productos que consumimos que sean o tengan plástico. Una vez que tengamos esa información podemos realmente ver nuestras mayores problemáticas y buscar soluciones. En mi caso, me di cuenta de que mi mayor consumo de plástico estaba en los productos de aseo personal (shampoo, bálsamo, pasta de dientes, etcétera). Hoy tengo una escobilla de dientes de bamboo y me he hecho mi propia pasta con una receta compartida por una cuenta que ha participado activamente en el #desafioceroplastico: @vivirsinplasticos_chile. Me compré shampoo, bálsamo y jabón en barra. Tengo la copita menstrual, y la mayoría de mis cremas vienen en vidrio.

¿Cuáles son las siguientes etapas?

La verdad es que el desafío intenta cambiar la forma en que vemos el mundo, así que esperemos que para la mayoría de los participantes el desafío nunca termine y siempre estemos buscando nuevas formas de habitar el planeta de manera más sustentable; evitando plásticos, consumos innecesarios, buscando siempre la mejor alternativa. Porque sí señores, lo barato nos está costando muy caro. En las últimas semanas la idea es compartir ideas, tips y hábitos.

Estás viviendo en California, ¿qué avances ves en el tema del plástico allá?

Tristemente me encontré con una ciudad que tiene un nivel altísimo de uso de productos desechables. Es triste. Pensé que California estaba más avanzado, pero en Los Ángeles el nivel de consumo es impresionante, y de desperdicio, agobiante. Muchas veces lloro. Va a sonar extremo, pero me sobrepasan los basureros rebalsados de basura, los supermercados botando la comida fresca, los miles de potes, vasos, bombillas, hasta sillones botados en cada esquina. Es encarar a diario que la gente no ha despertado, pero eso no me hace retroceder, por el contrario, creo que debemos continuar con más fuerza esta cruzada de vivir de forma más consciente y responsable. Lo que se agradece aquí es que la mayoría de las cosas están pensadas al menos para reciclarse: envases de yogures, cereales, detergentes, etcétera. Y también las opciones para no recurrir a envases plásticos están más a la mano. Como consumidores tenemos un gran deber.

Juanita Ringeling subraya que cada compra es una elección política, económica y social, y debemos consumir de manera informada. “Recojo las palabras de la aplicación AllGreenUp: Antes de consumir preguntémonos…, ¿es realmente necesario lo que estoy a punto de comprar? ¿Este producto fue elaborado de manera sustentable? ¿Durará mucho tiempo? ¿Contaminará al ser desechado? ¿Dónde fue fabricado y bajo qué circunstancias? ¿Fueron usados los materiales para hacerlos reusables o reciclables? ¿Existe un producto similar con menos empaque? ¡Elijamos al comprar empresas responsables, premiando así cadenas de producción justas y sustentables! ¡Compremos menos, pero mejor!”. ¿Es un trato?

Recomiendo seguir en Instagram a @vivo.verde.chile y @basura_ong.
Si buscas opciones al plástico, sigue el hashtag #desafioceroplastico en redes sociales.

Economía Circular

En Chile destacamos el eco-diseño de los productos de Circular Coffee, que ofrece bolsas, envases y cubiertos hechos de plantas, 100% compostables, libres de plástico, libres de BPA y, lo mejor, seguros para la salud. Ideales para los comercios, eventos masivos. Su Instagram es @circularcoffee. Para más información, ingresa a
www.circularcoffee.com.

Último de Actualidad

Contra el testeo

Si eres de quienes piensan que el testeo animal debe terminar, la
Ir a arriba